Leishmaniasis en perros: lo que cambia cuando viajás o vivís cerca de agua
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- hace 5 días
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En Argentina, la leishmaniasis era hasta hace unos años una enfermedad de otras latitudes. Algo que uno veía en libros de parasitología o en consultas de mascotas que habían viajado al exterior. Eso cambió. Hoy hay focos activos en el norte del país y el avance del vector — el mosquito flebotomo del género Lutzomyia — es un tema que cualquier veterinario del país tiene que conocer, y cualquier tutor también.
¿Qué es la leishmaniasis y cómo se transmite?
La leishmaniasis visceral canina está causada por Leishmania infantum, un protozoo que se transmite por la picadura de flebotomos hembra infectados. El perro es el principal reservorio doméstico. La transmisión persona-persona no ocurre directamente, pero el perro infectado en un área con flebotomos es una fuente de infección para la población humana. Por eso la OMS considera la leishmaniasis una zoonosis de vigilancia prioritaria.
¿Cómo se ve en el perro?
La leishmaniasis canina puede tener presentaciones muy variables. Muchos perros están infectados y no muestran signos durante meses o años. Cuando la enfermedad progresa, los signos más frecuentes incluyen pérdida de peso, pérdida de pelo alrededor de los ojos y el hocico (alopecia periocular), descamación de la piel, uñas largas que crecen deformadas (onicogrifosis), ganglios inflamados, y en casos avanzados insuficiencia renal crónica. La clasificación clínica por estadios de LeishVet (Solano-Gallego et al., 2011) es hoy el referente internacional para guiar el tratamiento y el pronóstico.
¿Quiénes tienen más riesgo?
Todo perro que viva o viaje a zonas endémicas tiene riesgo. En Argentina, las provincias de mayor riesgo actualmente son Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y Entre Ríos. Pero el mapa se expande. Si vas de vacaciones con tu perro al litoral o al norte, o si te mudás a una zona nueva, es importante consultárselo a tu veterinario.
Prevención y diagnóstico
La prevención se basa en el uso de repelentes contra flebotomos (collarines y spot-on con deltametrina o permetrina), evitar la exposición nocturna del perro y el uso de telas mosquiteras en zonas de riesgo. Existe vacuna disponible en algunos países de Europa (Letifend), aunque no está disponible en Argentina aún. El diagnóstico se hace por serología (ELISA o IFAT) y en casos dudosos por PCR o citología de ganglios o médula ósea.
Si vivís en el litoral o en el norte del país, o viajás con tu perro a esas zonas, hablá con tu veterinario sobre prevención. El diagnóstico temprano cambia completamente el pronóstico.
Referencias científicas
Solano-Gallego L, Miró G, Koutinas A, et al. LeishVet guidelines for the practical management of canine leishmaniosis. Parasit Vectors. 2011;4:86.World Health Organization. Control of the Leishmaniases: Report of a Meeting of the WHO Expert Committee. WHO Technical Report Series 949. Geneva: WHO; 2010.Dantas-Torres F. The role of dogs as reservoirs of Leishmania parasites, with emphasis on Leishmania (Leishmania) infantum and Leishmania (Viannia) braziliensis. Vet Parasitol. 2007;149(3-4):139-146.Oliva G, Roura X, Crotti A, et al. Guidelines for treatment of leishmaniasis in dogs. J Am Vet Med Assoc. 2010;236(11):1192-1198.

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