Hernia discal en razas predispuestas: cómo prevenirla y qué cuidados son fundamentales
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- 28 abr
- 2 Min. de lectura
Si tenés un Dachshund, un Bulldog Francés, un Beagle o un Cocker Spaniel, este artículo es especialmente para vos. Estas razas tienen una predisposición genética a desarrollar enfermedad del disco intervertebral, conocida popularmente como hernia discal. Entender por qué y cómo prevenirla puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de tu mascota.
¿Por qué estas razas tienen más riesgo?
Las razas condrodistróficas tienen una mutación genética que afecta el desarrollo del tejido cartilaginoso. Sus discos intervertebrales envejecen prematuramente: en lugar de mantenerse húmedos y elásticos, se deshidratan y calcifican desde los 2 o 3 años de vida. Eso los hace mucho más propensos a romperse ante cualquier movimiento brusco o esfuerzo.
Razas con mayor predisposición
Dachshund (Salchicha) — la raza más afectada a nivel mundial
Bulldog Francés
Beagle
Cocker Spaniel
Shih Tzu y Lhasa Apso
Basset Hound
Poodle miniatura y toy
¿Se puede prevenir la hernia discal?
No se puede prevenir completamente, pero sí se puede reducir significativamente el riesgo y la gravedad con algunos cuidados concretos.
1. Control del peso
El sobrepeso aumenta enormemente la carga sobre la columna vertebral. Mantener al perro en su peso ideal es una de las medidas preventivas más efectivas, especialmente en razas de cuerpo largo como el Dachshund.
2. Evitar saltos desde alturas
Saltar desde el sofá, la cama o el auto genera un impacto vertical importante sobre los discos. Las rampas y escalones son una inversión muy recomendable para estas razas.
3. Ejercicio moderado y regular
El sedentarismo debilita la musculatura que sostiene la columna. El ejercicio regular, controlado y sin impactos bruscos (como caminar, nadar) fortalece esa musculatura sin generar estrés excesivo sobre los discos.
4. Control veterinario periódico
Las radiografías de columna pueden detectar calcificaciones discales antes de que el perro tenga síntomas. Esto permite anticipar el riesgo y estar más alerta ante los primeros signos.
¿Qué hacer si tu perro ya tuvo un episodio?
Un primer episodio de hernia discal, incluso si se resolvió con tratamiento médico, aumenta el riesgo de nuevos episodios. En ese caso, además de los cuidados preventivos, puede discutirse con el especialista la posibilidad de cirugía preventiva (fenestración discal) según cada caso.
Tener una raza predispuesta no significa que tu perro va a tener hernia discal. Significa que vos, como tutor, podés tomar medidas concretas para reducir ese riesgo. Y eso hace toda la diferencia.

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