Hernia discal en perros: señales, diagnóstico y qué esperar del tratamiento
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- 25 abr
- 2 Min. de lectura
La hernia discal es una de las consultas neurológicas más frecuentes en perros, y también una de las que más angustia genera en los tutores. El perro que ayer corría normalmente hoy no puede caminar. El que ayer subía al sillón hoy grita de dolor cuando lo tocás.
Entender qué está pasando y actuar rápido puede cambiar completamente el pronóstico.
¿Qué es una hernia discal?
Los discos intervertebrales funcionan como amortiguadores entre las vértebras. Cuando un disco se degenera o sufre un traumatismo, puede protruir hacia el canal espinal y comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas. Existen dos tipos: Hansen tipo I (extrusión brusca, frecuente en razas condrodistróficas) y Hansen tipo II (protrusión crónica, más frecuente en razas grandes).
¿Qué razas tienen más riesgo?
Las razas condrodistróficas tienen predisposición genética a la degeneración discal temprana: Dachshund, Beagle, Bulldog Francés, Cocker Spaniel, Shih Tzu, Lhasa Apso y Basset Hound son las más afectadas. Sin embargo, cualquier raza puede presentarla.
Señales de alerta que no debés ignorar
Dolor cervical o lumbar: quejidos, rigidez de cuello, postura encorvada
Dificultad para subir escaleras, saltar o moverse con normalidad
Debilidad o arrastre de las patas traseras (o delanteras según la zona afectada)
Parálisis parcial o completa de miembros
Incontinencia urinaria o fecal
Ausencia de sensibilidad profunda en los miembros (signo de gravedad extrema)
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con el examen neurológico, que permite localizar el segmento medular afectado. Para confirmar y planificar el tratamiento se requieren estudios de imagen: la resonancia magnética (RMN) es el gold standard, aunque también se usan TAC y mielografía.
Opciones de tratamiento
Tratamiento médico conservador
En casos leves a moderados, con dolor sin déficit neurológico severo, se puede optar por reposo estricto, analgesia y antiinflamatorios. Requiere seguimiento cercano y evaluación periódica.
Tratamiento quirúrgico
En casos con déficit neurológico significativo (paresia, parálisis, ausencia de sensibilidad profunda), la cirugía descompresiva es el tratamiento de elección. El tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la cirugía es crítico para el pronóstico.
Lo más importante: la velocidad de respuesta
En hernia discal aguda con parálisis, cada hora cuenta. Perros que llegan sin sensibilidad profunda y se operan dentro de las primeras 24-48 horas tienen pronósticos muy distintos a los que llegan después de 72 horas o más.
Si tu perro muestra alguno de estos signos, no esperes. Una consulta con un especialista en neurología veterinaria puede definir el camino correcto a tiempo.

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