Dolor de cuello y espalda en perros: señales que los tutores suelen pasar por alto
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- 28 abr
- 2 Min. de lectura
El dolor de cuello o de espalda en perros y gatos es uno de los signos más dolorosos que puede tener una mascota, y al mismo tiempo uno de los más fáciles de pasar por alto. A diferencia de una pata rota o una herida visible, el dolor espinal no se ve a simple vista. Pero si sabés qué buscar, las señales están ahí.
Señales de dolor cervical (cuello)
No quiere mover el cuello o lo mantiene rígido en una posición
Grita o se queja al intentar bajar la cabeza a comer o beber
Camina con la cabeza baja y el lomo arqueado
Evita bajar escaleras o saltar (dolor al extender el cuello)
Postura de "rezo": patas delanteras estiradas, cuartos traseros elevados (intenta aliviar la compresión)
Señales de dolor lumbar (espalda baja)
Lomo arqueado de forma persistente
Grita al tocarlo en la zona lumbar o al levantarlo
Dificultad para sentarse o levantarse del piso
No quiere subir escaleras ni saltar
Cambia su forma de caminar, steps cortos, rigidez en patas traseras
¿Qué puede causar dolor espinal?
El dolor espinal puede tener muchas causas: enfermedad del disco intervertebral, espondilosis, tumores vertebrales, meningitis o meningoencefalitis, trauma, malformaciones congénitas como la siringomielia en Cavalier King Charles Spaniel, o inestabilidad vertebral como el síndrome de Wobbler.
La prueba del error: no es 'solo una torcedura'
Muchos tutores atribuyen el dolor de cuello o espalda a un movimiento brusco o a que el perro 'se durmió mal'. A veces es así. Pero cuando el dolor persiste más de 24-48 horas, cuando vuelve repetidamente, o cuando viene acompañado de cualquier déficit neurológico, es necesaria una evaluación veterinaria.
El dolor espinal que no se trata no solo empeora: puede progresar hacia déficit neurológico. Si tu mascota muestra alguna de estas señales, consultá.

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