¿Cómo saber si mi mascota tiene dolor? Señales que los tutores suelen pasar por alto
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- 28 abr
- 2 Min. de lectura
Cuando un perro o gato tiene dolor, no lo expresa de la misma forma que nosotros. No llora necesariamente, no se queja constantemente, no te dice dónde le duele. A veces el único signo es que dejó de hacer algo que antes hacía, o que cambió su comportamiento de una forma que el tutor siente pero no puede explicar del todo. En este artículo te enseño a leer esas señales.
¿Por qué las mascotas esconden el dolor?
Es un instinto evolutivo. En la naturaleza, mostrar debilidad o dolor hace a un animal más vulnerable. Por eso muchos perros y gatos siguen funcionando “apparentemente normal” incluso cuando están sufriendo. Esto no significa que no les duela, significa que lo están manejando en silencio.
Señales de dolor en perros
Cambios de comportamiento
Evita que lo acaricien en una zona específica
Está más irritable o agresivo sin razón aparente
Dejó de jugar o de interactuar como antes
Se aísla o busca estar solo en más ocasiones
Cambios en la movilidad
Ya no salta al sofá o la cama (antes sí lo hacía)
Baja escaleras con cuidado o evita subirlas
Camina más despacio o con rigidez al levantarse
Se levanta del piso con dificultad
Señales posturales
Postura encorvada o lomo arqueado
Cuello rígido o que no gira completamente
Cabeza baja con mayor frecuencia de lo habitual
Señales de dolor en gatos
Los gatos son aún más estoicos que los perros. Algunas señales características:
Dejó de acicalarse o se acicala excesivamente una zona (lamer una zona dolorosa es una respuesta común)
Ya no sube a sus lugares favoritos
Cambio en la expresión facial: ojos entrecerrados, orejas hacia atrás, vibrisa raídas
Ronroneo excesivo (a veces los gatos ronronean cuando están bajo estrés o dolor, no solo cuando están bien)
Cambios en el uso de la bandeja: ir menos o tener accidentes fuera
Preguntas frecuentes
¿Si no llora, no tiene dolor?
Falso. Muchos perros y gatos con dolor importante nunca vocalizan. Los cambios de comportamiento son mucho más confiables que el llanto para detectar dolor crónico.
¿Puedo darle un analgésico humano a mi mascota?
No. Muchos analgésicos humanos son tóxicos para perros y gatos, especialmente el ibuprofeno y el paracetamol. Siempre consultá con tu veterinario antes de dar cualquier medicamento.
Conocés mejor que nadie a tu mascota. Si algo cambió y no sabés por qué, vale la pena consultarlo. El dolor que no se trata empeora con el tiempo.

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