Ataxia en perros y gatos: qué es, por qué ocurre y cuándo es urgente
- Dr. Sergio Vignaroli Online
- 25 abr
- 2 Min. de lectura
Si alguna vez viste a tu perro o gato caminar como si estuviera mareado, tropezar sin razón aparente o balancearse al intentar mantenerse en pie, probablemente sentíste esa mezcla de susto y confusión que sienten casi todos los tutores. Lo que acabas de ver se llama ataxia, y es uno de los signos neurológicos más frecuentes en la clínica veterinaria.
La buena noticia: no siempre es lo peor. La mala: tampoco hay que esperar a ver si se pasa solo.
¿Qué es la ataxia?
La ataxia es la falta de coordinación del movimiento. No es debilidad muscular (eso sería paresia), sino una alteración en la forma en que el cerebro, el cerebelo o la médula espinal regulan el movimiento. El resultado: el animal se mueve de manera descoordinada, inestable, sin control de sus patas.
Tipos de ataxia
Ataxia cerebelosa
Originada en el cerebelo. El animal no pierde fuerza pero tiene movimientos exagerados, pasos amplios y balanceo de cabeza muy característico.
Ataxia propioceptiva
Relacionada con la médula espinal. El animal no sabe bien dónde tiene sus patas. Los signos incluyen cruzarlas, apoyarlas al revés (knuckling) o arrastrar los dedos.
Ataxia vestibular
Relacionada con el oído interno o el tronco encefálico. Produce inclinación de cabeza, caídas hacia un lado y nistagmo (movimiento involuntario de los ojos). En gatos mayores es muy frecuente.
Causas más frecuentes
Enfermedad del disco intervertebral (hernia discal)
Síndrome vestibular periférico (especialmente en gatos y perros mayores)
Tumores del sistema nervioso central
Encefalitis infecciosa o inmunomediada
Intoxicaciones (metronidazol, ivermectina)
Hipotiroidismo en perros
¿Cuándo es urgente?
Consultá de urgencia si la ataxia aparece de forma súbita, se combina con convulsiones, pérdida de conciencia o dolor intenso, o si el animal no puede ponerse de pie. En inicio agudo, las primeras horas pueden ser determinantes para el pronóstico.
¿Qué hace el veterinario?
La evaluación neurológica busca localizar la lesión en el sistema nervioso. Con esa localización se define qué estudios son necesarios: análisis de sangre, radiografías, resonancia magnética (RMN) o punción de líquido cefalorraquídeo.
La ataxia es un signo, no un diagnóstico. Lo que hay detrás es lo que define el tratamiento. Si tu mascota presenta estos signos, no esperes: una evaluación neurológica temprana puede marcar la diferencia.

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