Polineuropatías en perros y gatos: cuando los nervios dejan de funcionar
Hace poco vino a la consulta Tango, un Ovejero Alemán de 4 años. Dos días antes había empezado a fallarle el tren posterior — primero como si "se le durmieran" las patas de atrás, y en menos de 24 horas ya casi no podía pararse. Cuando una debilidad avanza así, de abajo hacia arriba y en cuestión de horas, hay que pensar en algo más que un esguince: estamos en territorio de polineuropatía.
¿Qué es una polineuropatía?
Es una enfermedad que afecta a muchos nervios periféricos al mismo tiempo, en lugar de uno solo. Puede comprometer la parte motora (la fuerza), la sensitiva, o ambas. Algunas son agudas y progresan en días, otras son crónicas y se instalan de forma lenta a lo largo de meses.
La forma más conocida: la polirradiculoneuritis aguda
El cuadro clásico es una parálisis ascendente: arranca en los miembros posteriores y avanza hacia adelante, con pérdida de reflejos. Es el equivalente canino del síndrome de Guillain-Barré en personas, descrito originalmente en perros de caza expuestos a saliva de mapache (la clásica "parálisis del coonhound"), aunque hoy sabemos que también puede dispararse después de cuadros infecciosos como Campylobacter, sin que haya antecedente de mapache de por medio.
Señales de alarma
Debilidad que arranca en las patas de atrás y avanza hacia las de adelante
Reflejos disminuidos o ausentes en el examen neurológico
Cambios en el ladrido o la voz, por compromiso de nervios laríngeos
En casos severos, dificultad respiratoria — esto es una urgencia real
Progresión en horas o pocos días, no en semanas
Diagnóstico y manejo
El examen neurológico orienta mucho, pero confirmar el tipo exacto de polineuropatía puede requerir electromiografía, estudios de conducción nerviosa y análisis de líquido cefalorraquídeo para descartar causas infecciosas o inflamatorias. La buena noticia con la polirradiculoneuritis aguda es que la mayoría de los perros se recupera con el tiempo si recibe los cuidados de sostén adecuados: enfermería atenta, fisioterapia temprana, control de la función respiratoria y prevención de escaras mientras el paciente no puede moverse solo. La paciencia de la familia es tan importante como el tratamiento — la recuperación puede tardar semanas.
Si tu mascota empezó a fallarle las patas de atrás y avanza rápido, no es para esperar a ver qué pasa. Cuanto antes la evalúe, antes definimos si es algo neurológico y arrancamos el manejo de sostén que hace la diferencia en la recuperación.
Referencias científicas
Cummings JF, Haas DC. Coonhound paralysis: an acute idiopathic polyradiculoneuritis in dogs resembling the Landry-Guillain-Barré syndrome. J Neurol Sci. 1967;4:51-81.
Martinez-Anton L, Marenda M, Firestone SM, et al. Investigation of the role of Campylobacter infection in suspected acute polyradiculoneuritis in dogs. J Vet Intern Med. 2018;32(1):352-360.
de Lahunta A, Glass E, Kent M. de Lahunta's Veterinary Neuroanatomy and Clinical Neurology. 5th ed. Elsevier; 2021.




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